Contexto: el parque edificatorio de Almanjayar
Almanjayar es un barrio residencial del norte de Granada construido mayoritariamente entre las décadas de 1960 y 1980, cuando las exigencias normativas de aislamiento térmico eran prácticamente inexistentes. Los edificios plurifamiliares de esa época presentan en su mayoría carpinterías de aluminio sin rotura de puente térmico, con vidrio simple o doble acristalamiento de baja prestación, y cierres que con el paso del tiempo han perdido su estanqueidad original. El resultado son viviendas con importantes pérdidas de calor en invierno, infiltraciones de agua en días de lluvia y condensaciones en el interior de los marcos que deterioran paramentos y acaban afectando a la salubridad del ambiente interior.
La comunidad de propietarios que confió en Glasscor Project para esta intervención representaba un conjunto de varias escaleras y decenas de viviendas, con una fachada que acumulaba más de 40 años de servicio sin ninguna renovación significativa en la envolvente.
Diagnóstico: infiltraciones, condensaciones y pérdidas energéticas
Antes de diseñar la solución, el equipo técnico de Glasscor Project realizó una inspección detallada de la fachada existente. Los problemas principales detectados fueron tres. En primer lugar, infiltraciones de agua en la junta entre el marco y el paramento de fachada, causadas por la degradación de los sellados originales y por la falta de rotura de puente térmico, que favorece los movimientos térmicos del aluminio. En segundo lugar, condensaciones generalizadas en la cara interior del vidrio y en las esquinas de los marcos, con aparición de manchas de humedad y moho en los paramentos interiores adyacentes. En tercer lugar, unas pérdidas energéticas muy significativas a través de la carpintería que se traducían en facturas de calefacción y refrigeración elevadas para los vecinos.
- Infiltraciones de agua por degradación de sellados perimetrales
- Condensaciones en vidrio y marcos por ausencia de rotura de puente térmico
- Pérdidas energéticas estimadas a través de la carpintería: hasta un 30% de la demanda total de calefacción
- Deterioro estético: oxidación, manchas y deformaciones en los marcos existentes
Solución: muro cortina y ventanas RPT
La solución propuesta combinó dos sistemas según las características de cada zona de la fachada. En las zonas con grandes huecos y en las plantas bajas con carácter más representativo se instaló un sistema de muro cortina de fachada continua que unifica visualmente el conjunto y mejora la imagen del edificio desde la calle. En el resto de huecos de vivienda se optó por ventanas practicables de aluminio con rotura de puente térmico (RPT), en formato equivalente a la carpintería existente para no requerir obras de albañilería en los cercos. El vidrio utilizado en toda la intervención fue doble acristalamiento bajo emisivo con cámara de argón, que garantiza un valor de transmitancia térmica Ug = 1,0 W/m²K.
Los beneficios conseguidos fueron inmediatos y medibles. La eliminación del puente térmico suprimió las condensaciones desde el primer invierno tras la instalación. La nueva estanqueidad de los marcos eliminó las infiltraciones de agua. El ahorro energético estimado para el conjunto ronda el 25% en la demanda de calefacción, un dato que los vecinos perciben directamente en sus facturas. Y el aspecto exterior de los edificios mejoró de forma muy notable, revalorizando las viviendas. Si su comunidad de propietarios necesita renovar sus carpinterías o fachadas, contáctenos para una visita técnica sin compromiso.