El edificio y el alcance de la reforma
El Edificio San Andrés es un inmueble de uso residencial y comercial situado en Málaga, con varios años de antigüedad y una fachada que acusaba el paso del tiempo tanto en sus prestaciones técnicas como en su apariencia exterior. La comunidad de propietarios decidió acometer una reforma integral de la envolvente en lugar de realizar reparaciones parciales, una decisión acertada desde el punto de vista técnico y económico: una intervención global permite optimizar los sistemas, garantizar la coherencia del resultado y aprovechar las economías de escala en materiales y montaje.
El alcance del proyecto se definió en dos áreas diferenciadas. En las plantas superiores, donde los huecos tienen mayor tamaño y el edificio muestra más imagen hacia la calle, se instaló un sistema de muro cortina de fachada continua que transforma visualmente la parte más representativa del edificio. En las plantas inferiores, con huecos de formato más convencional y presencia de locales comerciales en planta baja, se optó por carpintería practicable de aluminio con rotura de puente térmico que mantiene la proporción de los huecos originales sin grandes modificaciones estructurales.
Materiales y sistemas utilizados
La selección de materiales se hizo prestando especial atención a la coherencia visual del conjunto: los dos sistemas instalados comparten la misma gama de acabados de aluminio y la misma especificación de vidrio, de modo que el resultado final muestra unidad estética aunque los sistemas sean técnicamente diferentes.
- Plantas superiores: Muro Cortina GL-SR50 de fachada continua con módulos de vidrio de gran formato
- Plantas medias e inferiores: Carpintería practicable RPT con doble acristalamiento bajo emisivo
- Vidrio: doble acristalamiento con cámara de argón, Ug=1,0 W/m²K, control solar en orientaciones sur y oeste
- Acabado aluminio: lacado color gris antracita RAL 7016, idéntico en todos los sistemas
- Planta baja comercial: puertas automáticas de aluminio con hojas de vidrio templado endurecido
Mejoras conseguidas y lecciones aprendidas
Los resultados de la reforma superaron las expectativas iniciales. La demanda de calefacción del edificio se redujo en torno al 30% gracias a la eliminación de los puentes térmicos y a la mejora del valor U de los acristalamientos. Las filtraciones de agua que afectaban a varias viviendas desaparecieron completamente con la nueva estanqueidad del muro cortina. Y la imagen exterior del edificio mejoró de forma tan radical que varios propietarios han comentado que apenas reconocen el edificio al pasar por delante.
En términos de lecciones aprendidas, este proyecto confirmó una vez más la importancia de abordar la rehabilitación de fachadas como un proyecto de ingeniería integral y no como una simple sustitución de ventanas. La coordinación entre el sistema de muro cortina y la carpintería practicable, la especificación coherente del vidrio y la ejecución de los encuentros con los elementos de fachada existente son aspectos que requieren experiencia técnica y no pueden improvisarse. Glasscor Project aporta esa experiencia en cada proyecto de rehabilitación. Si tiene un edificio con necesidades similares, estaremos encantados de estudiar su caso.